A veces, parece que nos hemos quedado sin horizonte: el mundo en el que vivimos está atravesado por crisis profundas —ecológicas, sociales, políticas— y muchas de las herramientas con las que intentamos transformarlo parecen quedarse cortas. Nos movemos entre la urgencia de actuar y la sensación de que damos vueltas sin salir de la rotonda. De ahí nace una inquietud compartida: ¿cómo construir respuestas transformadoras sin repetir las mismas lógicas?, ¿cómo mirar a las crisis y a nosotras mismas de una forma que permita este cambio?
En este programa vamos a acercarnos a una propuesta que invita a mirar la política desde otro lugar: la insurrección micropolítica. Una mirada que no solo se pregunta por las grandes estructuras de poder, sino también por cómo están hechas nuestras formas de sentir, relacionarnos y organizarnos. ¿Qué significa reconocer que somos radicalmente interdependientes? ¿Qué papel juegan nuestros cuerpos, nuestros malestares y nuestras emociones en la construcción de lo común? ¿Cómo podemos pasar de la individualización que nos separa a formas de vida verdaderamente colectivas?
Para explorar estas preguntas hoy tenemos con nosotras en el estudio a Sira del Río Agudín y Amaia Pérez Orozco, autoras del texto “Germinando palabras para la insurrección micropolítica”. Con ellas hablaremos de los nudos que entraman su propuesta: la interdependencia radical, el cuerpo colectivo, la liberación de los “monstruos” que hemos aprendido a esconder, o la necesidad de inventar nuevas palabras para nombrar lo que nos pasa. Partimos de inquietudes, de preguntas abiertas y también de un deseo: el de pensar en común, sin recetas cerradas, cómo podemos reconstruir la trama de la vida que nos sostiene.
El texto lo podeis encontraren el libro Economías feministas. Arraigo, vínculo, subversión, disponible en Traficantes de Sueños, donde Amaia Pérez Orozco reúne textos que apuestan por desplazar el foco de la economía hacia la sostenibilidad de la vida, poniendo en el centro los cuidados, los vínculos y el conflicto capital-vida. .